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Gaitas para los venezolanos en el exterior

Para los venezolanos en Madrid, Miami, Bogotá, Lima, Santiago, Panamá y en todas partes: estas gaitas son para ustedes. Cuentan la maleta al revés, la videollamada que se corta y la Navidad partida en dos.

Escúchalas, cántalas y mándaselas a la familia de aquí y de allá. Los mixes de YouTube suenan a cualquier hora, en cualquier zona horaria.

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Una Navidad en dos husos horarios

Quien vive lejos conoce la escena: la cena empieza a las ocho en un país y a la una de la madrugada en el otro, y la videollamada se corta justo cuando suena la gaita. Estas canciones nacieron para ese momento partido en dos.

Úsalas para armar la parranda a distancia: cada quien en su casa con la misma gaita y la letra abierta, cantando al mismo tiempo. Y si extrañas el sabor de la tierra, deja un mix largo sonando mientras cocinas.

La maleta, la hallaca y el recuerdo

Lejos de casa la Navidad se arma con lo que cabe en una maleta: un paquete de harina de maíz, unas pasas, la hoja de plátano que alguien consiguió de milagro. Cada cocina de la diáspora huele distinto, pero todas terminan sonando igual cuando alguien prende una gaita.

Por eso la gaita funciona como mapa de regreso: nombra la calle, la comida y la gente. Pon la letra en pantalla, canta el coro con los tuyos y deja que el que nació allá le explique el chiste al que nació acá.

Para mandar por el grupo de la familia

Elige la gaita que más se parezca a lo que viviste, pásasela a tu mamá, a tu hermano o a tu amigo del barrio y espera la respuesta. Casi siempre llega un audio cantando el coro, y a veces llega un «ya sé de quién hablas».

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Una gaita para la mesa de quien se fue

Para quien emigró, la gaita es el atajo más corto a la casa: basta el primer furro para volver a la cocina de la abuela. Pon la que más te recuerde a tu gente mientras cocinas o manejas, y deja que el coro haga el resto.

Si tus hijos nacieron fuera, enséñales el coro primero: lo repiten sin entenderlo todo y, sin darse cuenta, se llevan un pedazo de Venezuela en la voz.

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